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STS-135: la última misión del transbordador espacial

La misión STS-135 fue lanzada el 8 de julio de 2011 y fue la última misión del programa de transbordadores espaciales de la NASA. El transbordador espacial Atlantis fue el encargado de llevar a cabo la misión, que tenía como objetivo principal llevar suministros y equipo a la Estación Espacial Internacional (ISS).

La tripulación de la misión STS-135 estaba compuesta por cuatro astronautas: Chris Ferguson, Doug Hurley, Sandy Magnus y Rex Walheim. Chris Ferguson, el comandante de la misión, había participado anteriormente en otras dos misiones de transbordadores espaciales, mientras que los otros tres miembros de la tripulación estaban haciendo su cuarta misión.

El principal objetivo de la misión STS-135 era llevar a la ISS suministros y equipo necesarios para mantener el funcionamiento de la estación espacial, así como también llevar a cabo experimentos científicos en el espacio. Además, la misión también llevó a cabo algunas tareas de mantenimiento y reparación en la ISS.

Durante la misión, la tripulación del Atlantis también llevó a cabo tres caminatas espaciales para realizar tareas de mantenimiento y reparación en la ISS. Estas caminatas espaciales fueron llevadas a cabo por Doug Hurley y Rex Walheim, y duraron un total de 21 horas y 10 minutos.


Imagen superior: en el retrato de la tripulación del STS-135 están los astronautas de la NASA Chris Ferguson (centro a la derecha), comandante;  Doug Hurley (centro izquierda), piloto;  Rex Walheim y Sandy Magnus, ambos especialistas en misiones.  Crédito de la imagen: NASA

El último lanzamiento de la nave Atlantis

El lanzamiento del transbordador Atlantis en la misión STS-135 tuvo lugar el 8 de julio de 2011, en el Centro Espacial Kennedy en Florida. La misión STS-135 fue la última misión de un transbordador espacial de la NASA.

El lanzamiento fue un evento emocionante que fue presenciado por una multitud de personas, incluyendo los miembros de la tripulación de la misión y sus familias, así como por funcionarios de la NASA y otros espectadores. La misión STS-135 tenía como objetivo entregar suministros y equipos a la Estación Espacial Internacional, así como realizar una serie de experimentos científicos.

El lanzamiento del Atlantis fue precedido por una serie de pruebas y controles para asegurarse de que la nave estuviera lista para despegar. Los astronautas a bordo del Atlantis también se prepararon cuidadosamente para el lanzamiento, realizando simulaciones y entrenamientos para asegurarse de que estuvieran listos para manejar cualquier situación que pudiera surgir durante la misión.

Cuando llegó el momento del lanzamiento, el Atlantis se encendió y comenzó a elevarse en el aire. La nave espacial aceleró rápidamente, alcanzando una velocidad de más de 28,000 kilómetros por hora en pocos minutos. El lanzamiento fue un espectáculo impresionante, con una gran columna de humo y fuego surgiendo del transbordador mientras se elevaba hacia el cielo.

Después de unos minutos, el Atlantis alcanzó la órbita terrestre y se separó del cohete que lo había lanzado. Los astronautas a bordo del Atlantis se prepararon para el resto de la misión, que incluyó el acoplamiento con la Estación Espacial Internacional y la realización de tareas científicas y de mantenimiento.

El lanzamiento del Atlantis en la misión STS-135 fue un momento histórico para la NASA y para la exploración espacial en general. Fue el último lanzamiento de un transbordador espacial de la NASA.


Montado en una columna de fuego, el transbordador espacial Atlantis se dirige hacia el cielo cargado de nubes sobre Launch Pad 39A en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida. Créditos: NASA/Tony Gray y Tom Farrar

Anécdotas de la misión

Una de las anécdotas más interesantes de la misión STS-135 ocurrió durante la última caminata espacial de la tripulación. Durante esta caminata espacial, los astronautas Doug Hurley y Rex Walheim trabajaban para reparar el sistema de refrigeración de la Estación Espacial Internacional (ISS), que estaba experimentando problemas técnicos.

Mientras trabajaban en el exterior de la ISS, Doug Hurley notó algo flotando en el espacio cerca de la estación. Al principio, pensó que podría ser algún tipo de pieza de equipo perdida, pero después de inspeccionarla más de cerca, se dio cuenta de que era algo inesperado: ¡era un bulto de basura espacial!

El bulto de basura espacial era un pedazo de tela aislante que se había desprendido de la ISS durante una misión anterior. El objeto flotaba cerca de la estación espacial y habría podido representar un riesgo para futuras misiones espaciales. Doug Hurley decidió hacer algo al respecto y, con la ayuda de Rex Walheim, capturó el bulto de basura con una herramienta especial.

Los astronautas lograron recuperar el bulto de basura espacial y llevarlo de regreso al Atlantis para su análisis. Esta fue una hazaña impresionante de destreza y habilidad por parte de los astronautas, y también demuestra la importancia de cuidar y mantener nuestro ambiente espacial para futuras misiones.


Con los pies asegurados en un sistema de sujeción en el brazo robótico Canadarm2 del sistema manipulador remoto de la estación espacial, Ron Garan trabaja durante su caminata espacial de seis horas y media con Mike Fossum. Créditos: NASA

El último aterrizaje de Atlantis

El aterrizaje del transbordador Atlantis en la misión STS-135 tuvo lugar el 21 de julio de 2011, en la pista 15 del Centro Espacial Kennedy en Florida. La tripulación del Atlantis había pasado 12 días acoplados a la Estación Espacial Internacional, entregando suministros y realizando tareas de mantenimiento.

El aterrizaje del Atlantis fue una operación cuidadosamente planificada y ejecutada. La nave espacial ingresó a la atmósfera terrestre a una velocidad de aproximadamente 28,000 kilómetros por hora, lo que generó una enorme cantidad de calor debido a la fricción con la atmósfera. Para proteger la nave y su tripulación, el Atlantis estaba equipado con un sistema de protección térmica compuesto por baldosas cerámicas y mantas de protección térmica.

Una vez que el Atlantis entró en la atmósfera terrestre, los motores del transbordador fueron encendidos para frenar su velocidad y permitir que la nave se deslizara suavemente a través de la atmósfera. A medida que la velocidad de la nave disminuía, la tripulación del Atlantis comenzó a sentir la gravedad terrestre de nuevo, después de haber estado en condiciones de microgravedad durante la misión.

Finalmente, el Atlantis realizó un aterrizaje exitoso en la pista 15 del Centro Espacial Kennedy. El aterrizaje fue presenciado por una multitud de personas, incluyendo los miembros de la tripulación de la misión y sus familias, así como por funcionarios de la NASA y otros espectadores.


El paracaídas de arrastre del transbordador espacial Atlantis reduce la velocidad del transbordador cuando aterriza en la pista 15 en las instalaciones de aterrizaje del transbordador en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida. Créditos: NASA/Kenny Allen

El aterrizaje del Atlantis fue un momento emocionante y significativo, ya que marcó el final del programa de transbordadores espaciales de la NASA, que había estado en funcionamiento durante más de tres décadas. A pesar del final del programa de transbordadores espaciales, la NASA continúa trabajando en la exploración del espacio y en el desarrollo de nuevas tecnologías para misiones futuras.

Foto de la portada:

El transbordador espacial Atlantis es fotografiado desde la Estación Espacial Internacional mientras sobrevuela las Bahamas antes de acoplarse a la estación. El módulo logístico multipropósito Raffaello se puede ver dentro de la bahía de carga del transbordador. Créditos: NASA

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