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El Cometa Tempel-Tuttle y la Lluvia de las Leónidas


Lluvia de meteoros de las Leónidas

En el vasto escenario del cosmos, el cometa Tempel-Tuttle desempeña un papel destacado, especialmente cuando se trata de uno de los espectáculos de la astronomía más impresionantes: la lluvia de meteoros de las Leónidas. Este fenómeno astronómico fascinante tiene sus raíces en la órbita de este cometa periódico.


El cometa Tempel-Tuttle


El cometa Tempel-Tuttle, bautizado en honor a sus descubridores Ernst Wilhelm Leberecht Tempel y Horace Parnell Tuttle, orbita alrededor del Sol cada 33.25 años. Su última visita al interior del sistema solar tuvo lugar en 1998, lo que significa que su próxima aproximación será en el año 2031. A medida que se acerca al Sol, libera material que forma una brillante cola de polvo y gas, dejando un rastro distintivo en su trayectoria.


La magia realmente ocurre cuando la Tierra cruza la órbita de Tempel-Tuttle. En este punto, los restos del cometa interactúan con nuestra atmósfera, provocando la lluvia de meteoros de las Leónidas. Este espectáculo celeste alcanza su apogeo a mediados de noviembre de cada año, cuando la Tierra atraviesa la densa región de escombros dejada por el cometa.


¿Por qué recibe el nombre de lluvia de meteoros de las Leónidas?


Las Leónidas reciben su nombre debido a su aparente radiante en la constelación de Leo, la cual es la posición en el cielo desde donde parecen originarse. Este fenómeno es conocido por producir meteoros brillantes y rápidos, a menudo acompañados de estelas deslumbrantes. Los entusiastas de la astronomía aprovechan esta época para observar el cielo nocturno y maravillarse con la lluvia de estrellas fugaces.


Este evento anual ha sido objeto de observación y estudio durante siglos. Su frecuencia regular, impulsada por la órbita periódica del cometa Tempel-Tuttle, ha permitido a los astrónomos predecir con precisión el momento máximo de actividad de las Leónidas. Esto ha contribuido al crecimiento del interés público en la astronomía, fomentando la participación de observadores aficionados en todo el mundo.


En conclusión, la conexión entre el cometa Tempel-Tuttle y la lluvia de las Leónidas ofrece una ventana única para apreciar la danza cósmica que tiene lugar en nuestro sistema solar. Este fenómeno celeste, que combina la órbita de un cometa distante con la atmósfera terrestre, sigue siendo un recordatorio asombroso de la belleza y la complejidad del universo que habitamos.


¿Cómo y cuándo verlo?


Para disfrutar de la lluvia de las Leónidas generada por el cometa Tempel-Tuttle, busca un lugar oscuro lejos de la contaminación lumínica. La mejor ventana de observación suele ser a mediados de noviembre, cuando alcanza su punto máximo. Dirige tu mirada hacia la constelación de Leo, y la magia del cielo nocturno revelará el deslumbrante espectáculo de meteoros, especialmente en las primeras horas antes del amanecer.


Se espera que 2023 sea un buen año para sentarse a observar las leónidas, ya que su máxima actividad será cuatro días después de la fase de luna nueva, programada para el 13 de noviembre.


Durante la noche del 17 al 18 de noviembre, se anticipa la máxima actividad de la "lluvia de estrellas" leónidas, y el creciente de la Luna se ocultará antes de que el radiante aparezca en el horizonte, brindando condiciones óptimas para la observación. La mejor hora para verlas será a las 06:33.


¡Prepárate para maravillarte con la danza celestial de las Leónidas!

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